jueves, 29 de enero de 2009

CARA A CARA: LOS GRANDES HERMANOS NOS VIGILAN

Resulta que navegaba por el Facebook, y recibo la invitación de un amigo de un amigo de un amigo mío a unirme a su red de amigos, vamos, algo en principio normal hasta cierto punto, porque resulta que el susodicho amigo del amigo de mi amigo y amigo de otro amigo de un amigo mío, me cae como una patada en un ojo. Me pregunto porqué coño me habrá agregado tal individuo cuando apenas hemos cruzado tres frases en toda la vida. Pero ahí no queda la cosa, tres minutos más tarde me llega una propuesta esta vez si de una buena amiga que ha respondido algunas preguntas sobre mi persona en un juego online. El problema surge cuando para ver sus respuestas necesito entrar en el juego y enviar tropecientas preguntas a mi red de amigos para que me den puntos y de este modo desbloquear las respuestas de mi amiga. Movido por la curiosidad comienzo a responder preguntas sobre mi red de amigos ¿ Cree usted que fulanita finge los orgasmos? ¿Te gustaría ver a fulanito desnudo? ¿Te gustaría que mengana te hiciera un streptease? ¿Califica del 1 al 10 los valores sociales de mengano? Y así hasta contestar cientos de preguntas sobre tus “amigos de Facebook”. A golpe de click voy respondiendo las cuestiones que serán enviadas a las menganas y fulanos y que deberán contestar a otras para poder ver mis respuestas sobre ellos. Vamos una pirámide sin fin cuyo único objetivo es descubrir los deseos de unos por otros. Al rato me llama un colega por teléfono porque ha visto que en mi “muro” he respondido que estoy de mudanza a otro amigo. En mi perfil me recomiendan a personas que quizás conozca. Ni una me suena, así que, después de todo esto me planteo si seguir con el dichoso Facebook o no. Pasar de espiar los trapos sucios de otros o entrando en historias de personas que no me incumben , que me la traen floja o que no he visto en mi vida. Para colmo, horas más tarde recibo una llamada de la compañía telefónica competidora a la mía invitándome a pasarme a su compañía. Con amabilidad le pregunto a la operadora quién le ha dado mi número y mi nombre pero se va por las ramas. Le indico que podría estar incurriendo en un delito y le comento que no me interesa y cuelgo.

Ayer se celebró por primera vez en Europa el Día de la protección de datos impulsado por la Comisión Europea y el Consejo de Europa. La ley de protección de datos garantiza a cualquier persona física del territorio de un Estado, el derecho a la vida privada y el respeto al tratamiento automatizado de sus datos personales.

Según el eurobarómetro del conocimiento sobre la ley de protección de datos 2003 , más del 60% de los europeos apenas conocían los derechos que les amparan con esta ley.

Redes como el Facebook, Tuenti, y demás son un arma poderosísima para determinadas redes y personas que pueden utilizar los datos para la extorsión y el chantaje, pero también son redes para potenciar la relación y la promoción de determinados asuntos. Únicamente hay que tener mucho cuidado con lo que colgamos y hablamos en ellas porque se pueden volver contra nosotros. Aunque no parezca relevante, simplemente, nuestros datos dispersos pueden convertirse en toda una definición de nuestra persona y carácter y todos deben saber que existe una ley que nos protege y a la que podemos remitirnos cuando creamos necesario.

3 comentarios:

Diamante15 dijo...

de nada un placer, los dibujos que va los busco de otras paginas, un saludo

El hada del Sur dijo...

Iván,
Curioso la cadenade coincidencias unidas que se te han formado pero lo que aparentemente puede resultar divertido o sencillamente curioso puede como tu bien dices, convertirse en un medio para sacar datos tuyos personales.
A mi me pasado más de una ocasión de recibir invitaciones de esas redes que nombras(facebook y tuenti) pero de gente que ni siquiera conocia. Nunca se me ha ocurrido agregarme a un red de este tipo. Ahora también es cierto que he recibido llamadas de compañias telefonicas, seguros y bueno la pregunta es de donde han sacado mis datos. Me parece que todo el mundo tendria que tener una información sobre la leye de protección de datos para ampararnos en ella y defendernos en caso de que puedan utilizarlos. Un brazo. Matilde

Roberto Bennett dijo...

Tal cual como vos bien describís en ese relato, especie de anécdota periodística, que denuncia como en la era de la comunicación lo que se viene ahora es hacer de los vínculos sociales algo personal e incluso hasta donde sea pretendido íntimo. El facebook, es una especie de auto-paparazzi, o la vehiculización de la vocación a ser famoso.
Te felicito por tu producción en este blog, interesante, bien escrita, vendré seguido a disfrutarlo.
Saludos desde Buenos Aires
Rober